NAHIA (Capítulo VI)

El mundo de Nahia se compone de cuatro continentes. Saura, situado a la izquierda en los mapas. Vera, conocida como la tierra del este. Shen, que se encuentra en la parte superior del planeta. Y Mirlowe, el sur del globo. Tiene cuatro estaciones de tres meses cada una, meses de dieciocho amaneceres y semanas de seis días compuestos por treinta y seis horas.

 

Ya era primavera en todo el continente Saura y habían pasado más de cuarenta días desde la desaparición de Fu. Nuestros amigos partieron al alba montando un ciempiés de la especie Numis, guiado por Kalan, en el que sobraba espacio para otro grupo de otros seis miembros o más. Iban bien equipados, tenían comida para un mes, medicinas y algunas armas básicas de supervivencia.

 

Tras la apariencia atemorizante de Kalan, se escondía un tipo simpático y parlanchín. Se pasó horas hablando sobre su clan, sus siete hijos y su esposa. Hablaba catorce lenguas, entre ellas la del Valle Nimura, aunque con un acento extraño que dificultaba aún más su comprensión por parte de Taluya, Algar y Drem. Nuga iba repitiendo sus palabras lentamente y ellos se esforzaban por entender. El sapo, que sonreía excesivamente con apariencia incómoda, no se enteraba de nada más que del afecto natural transmitido por sus camaradas.

 

La cánida deseaba pasar por cada una de las madrigueras de los Ishimi que acompañaron a Fu, quería volver a ver a las familias de su raza pero sobretodo recabar alguna pista, por pequeña que fuera, sobre el paradero de los varones, que Kalan y los otros Kinar hubieran pasado por alto. Entraban en aquellos hogares y eran recibidos con lágrimas en los ojos. Todas las madres, compañeras e hijos sabían exactamente lo mismo que Nuga, nada.

La última guarida era la de Trog. Estaba vacía. Ni su madre, ni sus hermanas, ni su joven esposa embarazada, se encontraban allí. Todo aquello era muy extraño, aunque cabía la posibilidad de que la familia también saliera en busca del querido can, Varla, la perra gestante, debía guardar reposo en sus últimas semanas de embarazo.

 

Siguieron la senda marcada hasta llegar al Manglar Rimbau. Atardecía y se sentían cansados, sin embargo, el Numis, que había guardado el olor de los Ishimi, se impacientó, parecía haber detectado algo, así que antes de parar, decidieron seguir con la búsqueda un poco más.

Los anaranjados exoesqueletos de los Girita, cubiertos por heces de aves carroñeras, llamaban la atención a lo lejos. El grupo se bajó del ciempiés y Kalan le ordenó que se mantuviera pasivo en la zona. Taluya, la rastreadora, no tardó en dar con el cuerpo podrido y medio devorado de uno de los perros. Nuga se echó a llorar pensando en la posibilidad de que ese cadáver fuera el de su compañero. Sus hijos, asustados por la reacción de la madre, gemían y se aferraban fuertemente a ella.

 

Enterraron al viejo Migun, la cánida lo reconoció por el pelaje canoso que aún quedaba en los restos y por los muchos dientes que faltaban en su dentadura. Aliviada por un instante, con el corazón en la mano y un gran pesar, dirigió unas plegarias a los Dioses de los Ishimi y suplicó su ayuda para encontrar a Fu y al resto de camaradas con vida. Los demás se mantuvieron en silencio y colaboradores.

 

Ya era de noche, así que se dirigieron al manglar, Kalan sabía que allí habitaba una familia de Gryn, seres reptiles que viven en cuevas de barro húmedo, conocidos por su gentileza y amabilidad, que probablemente les darían cobijo.

El mastodonte se acercó al hogar de una de las familias que solía comerciar con los Kinar y saludó en otro idioma extraño. De la profundidad, tras un largo silencio, una pequeña tortuga bípeda se abalanzó sobre él. Frente a la primera impresión hostil que recibió el grupo, las risas y los abrazos del grandullón les dieron a entender que eran bienvenidos.

 

Edgar Zamora Malagón
COPYRIGHT (Todos los derechos reservados)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s