¿QUÉ SIGNIFICA SER PAS?

Algunas aportaciones personales

 

Para dar respuesta a esta pregunta no quiero basarme en una explicación global y generalizada, pues para ello existen algunas profesionales que han tratado el tema de maravilla, como lo son Elaine Aaron o Karina Zegers, así como multitud de artículos despersonalizados en redes. En realidad todavía desconozco mucho sobre ello, y seguro que hay grandes informadores por ahí en la actualidad.

 

Lo que yo más bien deseo describir son algunas de mis experiencias; unas pocas, las que se me ocurren. Desgarrarme el pecho un poquito y exponer mi corazón, un corazón que a pesar de las ilusiones de miedo, es invulnerable e incorruptible.

 

I SAVED MY SOUL (Vladimir Kush)

 

Veamos:

 

Ser PAS es que tenga que venir a casa el técnico de la caldera para hacer la revisión anual, que mi mujer se tenga que ir en ese momento, y necesite rezar para afrontar la situación. Supone que la mayoría de las veces que me apetece una pizza a domicilio cuando estoy solo en casa, no la pida, porque abrirle la puerta a un desconocido me supone un estrés fácil de evitar. Que me maree con una lámpara encendida sobre mi cabeza, la cual crea en mí un rechazo similar al de una torre de alta tensión. Que se me aceleren las pulsaciones al punto de la taquicardia al enfrentarme a una entrevista de trabajo para el que estoy sobradamente preparado o al asistir al nuevo gimnasio por quinta vez consecutiva. Ser Altamente Sensible es tener que meditar para comenzar mi jornada laboral, con la intención de que la divinidad en mí no se vea ensombrecida por el ruido, la presión o las relaciones antes de terminar el día, porque de lo contrario podría llegar al punto de salir corriendo. Me recuerdo siendo adolescente, en casa de mis padres, y destrozar un ventilador de pie golpeándolo contra el suelo cual bate de béisbol al explotar por la incomprensión y el sinsentido, así como de otras muchas cosas similares de las que me avergüenzo. Llorar de dolor al pensar en la raza humana, sus acciones, su pasado y su futuro. También es ir a trabajar tiritando por una neumonía que casi me mata y faltar tres días porque solo tengo ganas de llorar. Es acabar siendo apolítico y no votar, reconociendo profundamente el papel político que tiene cualquier persona en la sociedad, tras experimentar desde dentro lo que es un partido. Es necesitar seis días de soledad tras un rato de uno en sociedad. Ser PAS es querer dejar el instituto por el sueño de hacer rap, o ponerme a estudiar una carrera a los veinticinco y con una hija en camino, pero preferir trabajar en la obra antes que formar parte de los organismos de educación social de este país. Es aprender a volar en el mundo cuántico gracias a la dedicación promovida por una pasión ferviente y acabar prefiriendo quedarme quieto, en brazos de la divinidad, porque las experiencias de la vigilia me sobrepasan. Es disponer de todo el potencial para ser el compañero ideal y convertirme en la pareja más complicada y odiosa del universo. Son los valles emocionales más profundos y repentinos…

 

RED WOOD CUTTING (Vladimir Kush)

 

…Y los picos más altos e inesperados. También significa que la música se adentre en todas las células de mi organismo, haciéndolas vibrar con mucha, mucha potencia. Es poder leer quince libros a la vez, o quizás necesitarlo. Significa generar el valor suficiente para subirme a un ring a sabiendas de que voy a perder, solo por vivir la experiencia. Recuerdo, en el colegio, enfrentarme a una docena de chavales para proteger de sus pedradas a una paloma enferma. Pasear por el campo y conectar con los árboles y la hierba, el viento y las nubes, el sol y el rocío, los insectos, las piedras… y que la gratitud me invada. Es afrontar los retos que más miedo me dan. Buscar la manera de lograr un objetivo tras el enésimo fracaso. Es saber que ya estoy en casa, que nunca me fui, que todo está bien y vivir el milagro de dejarme emocionar por un mundo sin solución. Es hacer el amor con cariño, pasión y complicidad hasta con una puta. Sentir lo que siente mi hermano, humano, animal, vegetal, mineral o etéreo. Es hablarle al agua y al fuego, al sol y a la luna, a la carne que me voy a comer y al vino que me voy a beber. Es ponerme en tus zapatos. Perdonar profundamente. Sentir al universo respirar. Ser PAS es construir para mi hija un campamento mapache con mantas y almohadas en el comedor y allí sentirme en el edén. Es haber descubierto la verdad última y saber que no debo imponerle dicho entendimiento ni a mis propios hijos. A la par que sentirme responsable de acercarme cada día un poquito más a la expresión de esa verdad que todo lo abarca. Significa exponerme al ridículo a pesar del miedo o del dolor, y haber hecho cosas que otras personas no llevan más allá de los sueños. Es declararse a la más guapa en público. Es compartir el último trozo de pan hasta con el enemigo. Es buscar el orden y encontrar el sentido divino caminando por el caos del mundo. Es ser una persona leal y honrada por naturaleza, que comete errores, quizás muchos y más que el resto, y consciente de los mismos, se esfuerza por mejorarse.

 

CURRENT (Vladimir Kush)

 

Estas son algunas de las facetas, vivencias y características de una Persona Altamente Sensible. Probablemente sean aspectos más comunes de lo que yo pueda pensar y no creo que debiera hacerlos especiales. Quizás se trate de un rasgo ordinario y universal que con frecuencia algunas personas llevamos a cierto extremo.

 

Estoy tratando de observar y de entender, para comprenderme más allá de los conocimientos, para amarme más y mejor, y ayudar a que las personas que también me aman, dispongan de una percepción que les ayude a conservar la cordura en aquellos momentos de tensión y aparente insensatez.

 

Que todo nos sea propicio.

 

Edgar Zamora Malagón

 

 

 

 

 

 

INVESTIGACIÓN MILITANTE

La Investigación Militante es la seña de identidad de un número cada vez más significativo de colectivos y movimientos implicados en la acción social.

 

La práctica de esta militancia se basa en el pensamiento y expresión de una política del contrapoder. La esencia de dicho concepto está en la resistencia frente al poder establecido, en la insurrección y en la constitución de un nuevo poder creativo. Desde el contrapoder se establecen relaciones humanas asentadas en experiencias alternativas de lucha en pro de la multiplicidad, la solidaridad y la libertad.

 

Los investigadores militantes tienen como premisa cuidar de la dignidad de las personas, así como de la justicia social. Desde este prisma se dejan de concebir las formas de fabricación capitalista y masmediática como posibilidades de acción y se abren camino a través de dispositivos de producción basados en la singularización colectiva.

 

Su aplicación en el estudio pedagógico y en la práctica de la educación social lleva a la rotura de paradigmas basados en formas reduccionistas del ser humano y en consignas generalistas. La investigación militante se aparta de las recomendaciones normativas y de las lecturas intelectuales y dirige las acciones sociales educativas por la senda de la experimentación efectiva, haciendo que el pensamiento pedagógico atraviese de forma transversal tanto los niveles microsociales como los institucionales y globales. Une ambas disciplinas desarrollando una manera de pensar físicamente activa en voz y acciones, e implicada en la concepción alegre de la lucha social, con el fin de apropiarse del porvenir.

 

La construcción de mapas de acción ayuda a comunicar los fundamentos de nuestra disciplina. En ellos se expone lo que se está viviendo, lo que se ha experimentado y el camino dinámico que se hace. Con estos mapas se expresa todo aquello que suele quedar al margen de las prácticas oficiales.

 

Lo anterior cobra sentido gracias a la figura del Investigador Militante, pues éste es quien desarrolla y aplica aquellas iniciativas que desde la sociabilidad buscan el reconocimiento de la propia humanidad por parte de las personas y grupos, trabajando de forma local en colectivos autónomos que traspasan las reglas que la academia impone. Esto se lleva a cabo haciendo frente a las limitaciones perceptuales de las miradas dominantes sin caer en la trampa del enfrentamiento, la oposición o el victimismo.

 

Y es gracias a la horizontalidad ética con la que actúa la Investigación Militante, provista de la mirada inocente, extrañada y sensible de un niño al ver y cuestionarse la realidad del mundo que percibe, que se logra la libertad interna de los propios militantes. Lo cual suele resultar en un verdadero impacto positivo y transformador del corazón de los seres con los que se trabaja, a los cuales no se objetualiza, y se convierten así en actores políticos que se mueven inspirados por el encuentro con la verdad común.

 

ARTÍCULO INSPIRADO EN:

García Molina, José (2012) ¿Politizar la investigación pedagógica?, Cartografías pedagógicas para educadores sociales. Editorial UOC. Colección Laboratorio de Educación Social nº 4.