EL BAÑO DE LA FELICIDAD

He pasado los últimos meses trabajando en el campo, en contacto constante con la naturaleza, lejos de mi amada familia y también del ruido de la urbe. Con mucho espacio para la soledad y la introspección.

 

Algunas lecturas maravillosas que me han acompañado durante este tiempo, las cuales he disfrutado plenamente, que con total seguridad han influenciado el ejercicio que voy a proponer y que deseo recomendar son:

 

EL LIBRO DE SARA,
De Esther y Jerry Hicks, narra la fantástica historia de una niña que se comunica con un búho gigante; una obra que a modo de novela inspira la integración de profundas enseñanzas frescas y universales.

 

LA VIDA TE AMA,
Un libro escrito por Robert Holden, en el que expone el aprendizaje resultado de las charlas y anécdotas con la maestra Luise L. Hay. En este ambos esbozan algunos ejercicios simples que nos ayudan a permitirnos desarrollar el amor propio, a confiar en la sabiduría interior como guía, a disfrutar del ahora abriéndonos a la gratitud, o a reconocer nuestro poder como creadores de la realidad que experimentamos. Una joya básica de la literatura espiritual de nuestro siglo.

 

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO,
Una obra sensacional y desgarradora, en la que Victor Frankl, psiquiatra desarrollador de la logoterapia, explica su experiencia como prisionero en los campos de concentración de la Alemania nazi.  Las palabras de este señor, más allá de contarnos unos hechos que superan con creces muchas de las películas de terror, nos permiten reconocer la capacidad humana para trascender las dificultades y descubrir aquella verdad acerca de nosotros, que nos conviene y orienta.

 

AMISTAD CON DIOS,
Neale Donald Walsch, el escritor de Conversaciones con Dios, mediante un nuevo diálogo personal, que a su vez nos ofrece como ejemplo, propone una singular manera de relacionarnos con la divinidad; reconociendo la posibilidad de forjar un vínculo amistoso con la que no es otra cosa que nuestra esencia más certera.

 

HABLA SETH,
Es la crónica de las experiencias  psíquicas que Jane Roberts tuvo en estado de trance. Una canalización a través de la cual se presta atención a temas relacionados con la vida y la muerte, la realidad cuántica o el poder de la mente sobre la materia, y se exponen perspectivas e informaciones muy interesantes sobre todo ello.

 

Estos textos y algunos otros, junto a mi habitual estudio de Un Curso de Milagros, han sido un fuerte lavado de cerebro que con sinceridad deseaba. Me han inspirado y me han ayudado a recordar.

 

CREATION OF THE BIRD (Remedios Varo)

 

A su vez, la idea que os estoy presentando, surge  gracias a la exploración extracorporal, también conocida como sueños lúcidos. Cuya ejercitación y estudio inicié en la adolescencia y he retomado  en el último año. Esta es una experiencia maravillosa que nos libera de la concepción de un universo físico mecanicista como única realidad y nos abre al infinito campo de posibilidades que nos ofrece la existencia.

 

La dinámica es súper sencilla y hace uso de afirmaciones con las que entramos en un estado de atención plena en el momento presente, que bien podríamos asimilar a un tipo de meditación en movimiento.

 

El objetivo básico y que la convierte en un ejercicio muy relevante es el hecho de naturalizar la práctica meditativa o de sanación personal. Es decir, hacemos de una experiencia cotidiana, a la que generalmente no valoramos ni prestamos atención consciente, una experiencia de conexión con nuestra esencia más amorosa e inocente.

 

Es por ello que también se convierte en una actividad muy recomendable para enseñar a nuestros hijos, cuya imaginación y capacidad de sentir las ideas es enorme y desprende genialidad. Sobre todo a la hora de enfrentar los cambios y novedades que se presentan tan a menudo en su desarrollo. Creo que puede resultar en un juego muy divertido e interesante, que respeta la sabiduría intuitiva innata de los críos, y que a su vez fortalece el vínculo con los papis.

 

Ya somos todo eso que nos decimos mediante las muletillas que usamos en este ejercicio, pero nuestro ego no lo acepta, y es con este con el que nos sentimos identificados gran parte del día y también en nuestros sueños nocturnos. Por lo tanto, la actividad nos puede beneficiar gratamente.

 

Esta práctica, si bien está adaptada a nuestro día a día, no es para nada novedosa; el chamanismo y las medicinas ancestrales ya hacían uso de ejercicios similares para sanar todo tipo de problemáticas, conectar con otras densidades o crear la realidad que les interesaba.

 

El ejercicio lo podemos practicar a diario, siempre y cuando no se convierta en un ritual muerto y automático que carecerá de efecto alguno, ni nos obsesionemos con ello, pues, como ya hemos dicho, cualquier cosa que decretamos ya está en nosotros.

 

THE FALSE MIRROR (René Magritte)

 

Veamos el ejemplo que da nombre a esta propuesta:

 

Abro el agua caliente y mientras me introduzco en la ducha, realizo el siguiente decreto:

– EL AGUA DEL AMOR DE ESPÍRITU le hace saber a todas y cada una de las células de mi cuerpo que son amadas incondicionalmente.

 

Cuando voy a enjabonarme la cabeza, me digo lo siguiente:

– EL CHAMPÚ DE LA PAZ MENTAL relaja el flujo de pensamientos que circulan por mi mente, me aporta confianza y buen humor.

 

Y lo mismo cuando estoy añadiendo el jabón a la esponja:

– Cada parte de mi cuerpo que enjabono con EL GEL DE LA SALUD se ve fortalecida, rejuvenecida y liberada de toda toxina.

 

Yo suelo limpiar mi nariz con agua y sal marina en la ducha casi todos los días, así que en mi caso me digo algo así:

– EL SUERO DEL BUEN RESPIRAR limpia mis vías respiratorias, aumenta mi capacidad pulmonar y optimiza el funcionamiento de mis bronquios.

 

Y mientras estoy aplicando la pasta de dientes en el cepillo, decreto:

– Con EL DENTÍFRICO DE LAS PALABRAS CORRECTAS sé que todo lo que exprese en este día será lo más adecuado y positivo para mí y para el mundo en su conjunto.

 

Al limpiarme los oídos, continúo sintiendo que:

– LOS BASTONCILLOS DE ESCUCHAR LA VERDAD me ayudan a percibir la voz de la sabiduría divina en todo lo que oigo, la cual me guía permanentemente.

 

Y ya cuando comienzo a vestirme, al ponerme la ropa interior me hace gracia sentir lo siguiente:

– LOS CALZONCILLOS DE LA BUENA SUERTE me llevan por líneas temporales positivas y de vibración elevada, en las que los milagros son constantes.

 

Y también:

– LOS CALCETINES DEL PASO FIRME Y SEGURO me facilitan caminar con seguridad y confianza, vaya a donde vaya y a cada paso que doy.

 

Suelo terminar reconociendo que soy uno con mis hermanos, así que al ponerme el desodorante o el after shave, expreso:

– LA COLONIA DE LA BENDICIÓN AL MUNDO les recuerda a todas las personas y seres con los que me encuentro que son amor y alegría en esencia; abundantes en felicidad innata.

 

El baño de la felicidad también puede convertirse en “El almuerzo de la alegría”, en “El entrenamiento de la inmortalidad” o “La limpieza de la casa millonaria”. No tiene límites y lo podemos aplicar a cualquier área y circunstancia de nuestra vida.

 

Con humor, si existe alguna contraindicación, no es otra que el posible abuso de los elementos que utilicemos para el ejercicio. Es decir, que si nos estamos comiendo “Los espaguetis del adelgazamiento” no es necesario que nos comamos tres platos y nos sintamos a punto de reventar, con la intención de bajar de peso, lo cual resultaría en una contradicción. Para el caso de utilizar “El suavizante de las buenas ideas” tampoco es necesario gastar un bote cada vez que lo aplicamos. Alegría, diversión, un punto de locura y de ruptura con lo aparentemente lógico, pero también sentido común, como en todo en la vida.

 

Confío en que esta propuesta te resulte tan útil como lo es para mí. En caso de que sientas cierto escepticismo por sus resultados te animo a saltar por encima del sentido del ridículo y  a probarlo.

 

METAMORPHOSIS (Vladimir Kush)

 

Edgar Zamora Malagón

CARTA AL CUERPO

Ahora es el momento de incluirte en la Mente Recta. Ya solo quedas tú. Estoy cansado de la lucha. De escogerte por tu vulnerabilidad para negar mi origen divino.

 

Siento el daño que te he hecho con mis juicios. Lamento haberme confundido, no haberte aceptado, intentar cambiarte y que fueras de otra manera, hacerlo y seguir inconforme.

 

Hasta ahora has recibido las órdenes incoherentes de dos señores opuestos. A partir de hoy y para siempre, vamos a hacer que esta relación se santifique. Que deje de pilotarte la culpa para ser guiado enteramente por el amor.

 

Acepto al Cristo que hay en nosotros y permito que este se desarrolle en beneficio de todos. Decreto que sea el amor del Espíritu Santo el que se exprese a través nuestro, en pensamiento, palabra y obra.

 

En este acto de humildad y de reconocimiento, perdono mis creencias sobre ti y en cuanto a tu función. Perdono el no haber atendido tus llamadas al amor. Perdono el haberte debilitado haciéndote especial.

 

Ahora sé que la enfermedad no puede aparecer en un cuerpo plenamente amado. Ya no eres el medio a través del cual el miedo del ego se expresa. Mi elección es que tu propósito sea el de enseñarnos la paz, de manera que nada externo pueda afectarnos.

 

Que así sea.

Gracias.

 

LA CREACIÓN DE ADÁN (Miguel Angel)

 

Edgar Zamora Malagón

 (Basado en las enseñanzas de Un Curso De Milagros, así como en las sesiones guiadas por Marta Salvat Balaguer y los libros de Kenneth Wapnick, ambos facilitadores del Curso).

CUENTOS POPULARES Y PARÁBOLAS PARA LA PAZ

EL GATO ATADO AL POSTE:

 

Hace mucho tiempo, en un famoso poblado de la antigüedad, cierto gurú solía reunir a sus discípulos todas las mañanas en un espacio al aire libre para meditar. Un gato, que también pertenecía a la comunidad, solía pasearse por la zona en plena práctica, para gran distracción de los meditadores. Así que el maestro pidió que cada mañana antes de la meditación se atara el gato a un poste para que no perturbara a los practicantes. Pasó el tiempo y tanto el gato como el gurú fallecieron. La comunidad, mientras tanto, seguía con sus prácticas de meditación; sin embargo, los miembros mayores de la comunidad recordaban que el venerado maestro había pedido que antes de la meditación se atase un gato al poste. Es por ello que los miembros de la Sangha querían encontrar un gato para atarlo, de manera que las instrucciones del gurú pudiesen continuar. Obviamente, la forma se tragó al contenido práctico del propósito original que tuvo el maestro espiritual.

GATO TATUADO (Kazuaki Horitomo)

 

EL PESCADOR AHOGADO:

 

Había una vez un hombre muy devoto que creía ciegamente en Dios. Este era un pescador que salía a pescar incluso en los días de tormenta, ya que su fe le decía que no debía temer, puesto que Dios siempre estaría ahí para ayudarlo en cualquier circunstancia. Un día de tormenta su barco naufragó y poco a poco se empezó a hundir. Al ver que su barco se hundía, el hombre, rogando desesperadamente le pidió ayuda a Dios, sin embargo, por más que se esforzaba no le veía. En un primer instante, pasó una lancha cerca de él y una persona le lanzó un salvavidas gritándole que se cogiera al mismo para que pudiera salvarle. Sin embargo, el hombre contestó “No, no necesito de tu ayuda, Dios me salvará” y la lancha se alejó perdiéndose de vista. Poco a poco su barco se iba hundiendo más, y el hombre seguía pidiendo con desespero la ayuda de Dios. De repente divisó una luz cercana, se trataba de un enorme barco de la marina. Estos le aventaron una escalera de cuerda y le dijeron que se sujetara bien a la misma para  que pudiera ser salvado. El pescador, nuevamente contestó “No, no necesito vuestra ayuda, Dios me salvará”. Ellos insistieron pero, como la tormenta arreciaba, se alejaron. Del barco del pescador, solamente quedaba sobre el agua el mástil. El hombre, agarrado a él, clamaba en sus últimos alientos por la ayuda de Dios. En su desesperación, alcanzó a ver otra luz en el cielo; se trataba de un helicóptero de salvación. Desde este le lanzaron una cuerda y le gritaron que se agarrara bien para que le pudieran salvar. Sin embargo, el hombre volvió a responder “No, no necesito de su ayuda, Dios me salvará. El helicóptero se alejó, dejando al hombre en su soledad y desesperación, el cual murió ahogado.  Este caminó hacia el cielo para encontrarse con Dios. Lo primero que hizo al encontrarse con él fue reclamarle “Señor, ¿qué me hiciste? Toda una vida de obediencia, de fe y de entrega, siempre te respeté, me aparté del mal, me arrepentí de mis pecados y así es como me lo pagas… ¿por qué no me salvaste? Te rogué, te supliqué que me sacaras de aquella situación y ahora mírame, estoy muerto, necesito una explicación”. Dios le respondió, “Yo nunca abandono a mis hijos, ¿recuerdas la lancha que te lanzó un salvavidas?, ese era yo ayudándote, ¿recuerdas el barco que te lanzó una escalera?, ese también era yo, ¿recuerdas el helicóptero que te lanzó una cuerda y te pidió que te agarraras fuertemente? Ese era yo ayudándote. Te di tres oportunidades y tú decidiste no tomar ninguna, yo siempre estuve cerca de ti para ayudarte, pero estaba en ti reconocer las oportunidades y aprovecharlas. Contra tu decisión y confusión, yo nada puedo hacer. El hombre, avergonzado, pidió perdón y dijo “Tus respuestas y tu ayuda no siempre se manifiestan como uno se lo imagina, pero siempre están ahí”.

UN NAUFRAGIO EN LAS COSTAS DE ASTURIAS (Monleón y Torres, Rafael)

 

EL HIJO PRÓDIGO:

 

Había una vez un hombre rico y bueno que tenía dos hijos, el mayor era trabajador y obediente, mientras que el menor todo lo contrario, vago e irresponsable. El menor pidió a su padre su herencia, éste se la dio y el hijo se marchó a viajar por el mundo. Gastó el dinero muy pronto en diversión, drogas, bebida y prostitutas. Cuando no le quedó nada, la comida comenzó a faltarle, como nunca quiso estudiar, solo pudo optar por un trabajo de cuidador de cerdos, el salario era mínimo y siempre estaba hambriento. En el colmo de la pena, se acordó de aquellas cenas que su padre servía a sus siervos. Avergonzado, volvió a casa, y le dijo a su padre, “No merezco ser tu hijo. Trátame como a un esclavo a cambio de algo para comer.” El padre lo hizo callar, lo vistió con un vestido de la mejor calidad y lo colmó de joyas, mató su mejor ternero e hizo una fiesta de celebración y bienvenida,  la cual estaba llena de manjares y de buena música. Cuando el hermano mayor, que regresaba de trabajar arduamente en el campo, vio que todo el mundo danzaba,  se enfadó porque el padre había perdonado al pequeño y estaba alegre porque su hijo había regresado sano y salvo. Así que no quería entrar en el hogar. El padre salió y le rogó que entrase, pero él, respondiendo a su padre dijo: “Hace tantos años que te sirvo, no he desobedecido jamás tu mandamiento, y nunca me has dado ni un cabrito para alegrarme con mis amigos, pero cuando éste, tu hijo menor, el cual ha consumido tus bienes con rameras, ha vuelto, has hecho matar para él el mejor ternero”.  El padre entonces respondió “Hijo, tu siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas, pero era menester hacer fiesta y regocijarnos, porque tu hermano estaba muerto y ha revivido, se había perdido y ha sido hallado”.

EL RETORNO DEL HIJO PRÓDIGO (Rembrandt)

 

LA VACA:

 

Érase una vez un maestro espiritual que junto con su discípulo, salió del monasterio de madrugada a predicar y a pedir limosna, y así pasaron el día. Al caer la noche, se encontraban en una aldea, en la que pidieron alojamiento en la casa más pobre y arruinada que se pueda imaginar. El discípulo pensaba que su maestro se había vuelto loco. Pero para su sorpresa, la familia, que les había acogido con los brazos abiertos, tenía una vaca y pudieron ofrecerles un tazón de leche. Esa vaca vivía en la mejor habitación, y era cuidada a cuerpo de rey. Toda la familia, con lo pobre que era, estaba muy pendiente de la vaca, pues todos tenían muy claro que sin ella no podrían subsistir. Esa misma noche, antes de que saliera el sol y cuando todo el mundo estaba durmiendo, el maestro despertó al discípulo, le entregó un cuchillo, y le pidió que fuera donde estaba la vaca y que la degollara. El discípulo volvió a pensar que su maestro se había vuelto completamente loco, pero como había hecho voto de obediencia no dijo nada, siguió sus instrucciones y mató a la vaca. Ambos se marcharon de madrugada, pues ya se habían despedido de la familia la noche anterior. Siguieron con su larga predicación,  pasaron un par de años, ya habían vuelto al monasterio, cuando un día cualquiera el maestro le pidió al discípulo que volviera al hogar donde había matado a la vaca, que le dijera a la familia que se encontraba predicando y les pidiera alojamiento por una noche. También le rogó que tras ello volviera al monasterio y le contara lo que había visto. El discípulo con dudas sobre si la familia aun existiría y la casa seguiría en pie, pues sin la vaca parecía que aquel hogar se iba a hundir y se iban a morir todos de hambre,  se puso en camino. Cuando el discípulo llegó al lugar donde estaba la casa, se encontró con una mansión, rodeada de campos cultivados y de animales de granja, con coches de caballos en la puerta y paredes de mármol. El discípulo dudaba de que aquello perteneciera a la misma familia que conoció años atrás. Llamó a la puerta, se identificó, y efectivamente se trataba de la misma familia; todos se pusieron muy contentos al verle.  Le explicaron que se habían acordado mucho de él y de su maestro, y que justo en la noche en que ellos estuvieron ahí, alguien les mató la vaca. El discípulo preguntó: “Si vosotros dependíais de aquella vaca ¿cómo habéis logrado todo esto?” Entonces el cabeza de familia le respondió: “Como bien dices, nosotros dependíamos de aquella vaca, y no queríamos soltarla bajo ningún concepto, pero cuando la vaca murió, evidentemente tuvimos que dejarla ir. Entonces nos reunimos y nos preguntamos qué hacer, nos dimos cuenta que lamentarnos o buscar culpables no nos daría de comer, por lo que comenzamos a organizarnos y a tener nuevas ideas. Uno de mis hijos se fue a trabajar a unas tierras cercanas, y otro trabajó a cambio de unas semillas, mi hija y mi mujer cosieron y lavaron ropa para otras familias, de esta manera pudimos sembrar un campo y comprar una gallina. Así comenzó nuestra prosperidad,  toda la familia colaboró y pudimos salir adelante, pasando de la escasez a la abundancia”.

LA VACA AMARILLA (Franz Marc)

 

* Cuentos y parábolas populares y anónimas escuchados y/o leídos de diferentes autores. Transcritos en un lenguaje personalizado. 

 

Edgar Zamora Malagón

4. MUNDO CABRÓN, YO TE LIBERO

Dios es la verdad última de todas las cosas. Pero Dios no tiene nada que ver con el Universo. Cualquier religión no ha hecho más que fantasear con una imagen a semejanza del ser humano.

El ser humano es la muestra de la separación; casi es posible creer que la vida que el hombre experimenta tiene algo de realidad. Gracias a Dios, la realidad se expresa por doquier, y todo aquel que quiera ver podrá diferenciar entre el amor y el sacrificio, y reconocerá que el segundo carece de toda solidez.

Lo que el miedo ha erigido no puede existir. Lo que los ojos del cuerpo ven, no puede provocar nada. Lo que las manos tocan, es un pensamiento extraño, un sueño que duró una milésima de segundo en la mente del Hijo de Dios.

No basta con aplicar las palabras. No basta con usar la enseñanza en breves situaciones ni en problemas concretos que aparentan estar en nuestras vidas. No basta con Ser a veces, a veces Espíritu, a veces ego… Se puede despertar completamente, y ver solo luz en cada cosa que antes parecía proyectar sombra.

Puedo permitir que el campo de batalla se convierta en una escuela que me enseñe a perdonar, a agradecer, a soltar y a ver a Dios, que es lo que yo soy y nada más.

Mundo cabrón, yo te libero, vida puta y puta muerte, os dejo desaparecer. Espíritu Santo, confianza plena, segura indefensión, rica verdad, me aparto del medio y te dejo usar a este cuerpo que he creído ser, a este corazón y a esta mente, para el único fin de volver al principio del que nunca partí.

 

GUERNICA (Pablo Picasso)

 

Edgar Zamora Malagón

2. SOLTAR LASTRE

Un Curso De Milagros habla de la noche oscura del alma. Una noche que puede alargarse mucho en el tiempo.

Llega un momento para un estudiante en que el dominio del ego debe ser resquebrajado por completo. Cuando todo le parece ir bien al personaje, y sucede algo que pone de relieve las expectativas de futuro y la falta de aceptación y gozo del momento presente; al estudiante solo le queda darse cuenta del teatro. La culpa, el miedo, el odio, no pueden justificarse ya, pero parecen estar ahí y las situaciones se encargan de que salgan totalmente a la luz.

Estás agotado, ya no puedes más, cargas un lastre que sientes tan pesado… que solo puedes soltar.

Que le den al éxito del mundo, a mejorar para ser aceptado, que le den a ver separación, agonía y tristeza, y al hacer de ello algo real.

Perdón, perdón desinteresado, perdón sin justificación, perdón total, universal, a ti y a mí, al pasado y al mañana;  al tiempo y al espacio. Perdón al asesino y perdón al violador, perdón al insulto y al alago, perdón a la guerra, perdón al amor y al odio especial, perdón a la víctima y al verdugo.

Perdón y gracias porque no tengo que ser alguien, porque te quiero sin necesidad de que me quieras tú también, porque acepto sin resignarme. Gracias porque ahora solo contemplo a un Maestro y no es del mundo.

La vida que muere no puede ser vida. El bien cuando hay mal no puede ser bien. Si hay vida, solo hay vida. Si hay bien, solo hay bien. Así es en la eternidad, y así decido ver. Si no hay risa, si no hay paz, si no hay alegría y amor infinito, no se están entendiendo las enseñanzas.

Edgar Zamora Malagón

 

OLIVOS ( Vincent van Gogh)

1. LA VIDA IRREAL

– La vida es un sueño a ojos de la mente recta. El ego se mueve en un campo de infinitas partes separadas, pero en el fondo solo existe un ego, y más en el fondo aun, el ego es ilusorio; una idea en la mente del hijo de Dios.

– La vida es un símbolo de lo que nunca será real. El mundo no existe fuera de nosotros, igual que nosotros no existimos fuera de la divinidad. Nos acercamos a casa con cada acto de perdón; en verdad nunca nos fuimos del hogar y el perdonar es una herramienta que lo único que hace es desvanecer el oscuro camino que creímos recorrer.

– La vida, entendida como la experiencia humana, donde hay un adentro y un afuera, no es real. A la luz de la verdad el tiempo es presente. Hemos querido ver un orden en el universo, una simbiosis perfecta, pero dos árboles  en un mismo espacio compiten por sobrevivir. No hay un equilibrio perfecto ahí afuera, pero puedes reconocer en lo que ves el reflejo de tus pensamientos y perdonarlos por lo que no está sucediendo, pues absolutamente nada pasa más allá de la paz perfecta.

Edgar Zamora Malagón

 

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS (Hieronymus van Aeken Bosch)